Desarollo sostenible y adaptación al cambio climático
La concentración de esfuerzos durante la fase de respuesta y recuperación de un desastre intensivo puede ocultar la necesidad de basar los esfuerzos de recuperación en ‘reconstruir mejor’, es decir, en un enfoque integrado y de desarrollo. Las Plataformas Nacionales de OSC (PN) pueden fortalecer el papel de las OSC para lograr un desarrollo sostenible a largo plazo y medios de vida resilientes, para asegurar que las comunidades ‘salgan adelante’ después de un desastre.
Durante un desastre intensivo, resulta difícil centrarse en otra cosa que no sea la respuesta inmediata y la supervivencia; sin embargo, ‘reconstruir mejor’, es decir, asegurar que las poblaciones afectadas salgan adelante con mayor capacidad para crear medios de vida sostenibles, en lugar de simplemente ‘recuperarse’, depende de la preparación para una recuperación sostenible.
La necesidad de lograr ‘coherencia’ entre los marcos conceptuales para la Gestión del Riesgo de Desastres, la adaptación al cambio climático y el desarrollo sostenible, de modo que se refuercen mutuamente, es ampliamente reconocida a nivel de las políticas. A nivel nacional y local, la idea correspondiente es lograr la ‘integración’ de estas actividades interrelacionadas. La Fundación Azimuth de Colombia, por ejemplo, afirma al respecto lo siguiente: ‘No podemos entender cómo los procesos de desarrollo o de alivio de la pobreza pueden separarse de la Gestión del Riesgo de Desastres porque las comunidades viven en regiones adversas, como las que salen de un conflicto y desplazan a muchas personas. Muchas comunidades pobres desplazadas se encuentran en zonas urbanas de alto riesgo’. De ello se desprende que la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas depende de que también se trabaje por la GRD.
La integración de los desastres y el desarrollo asegura los beneficios del desarrollo sostenible al evitar que se vean afectados por futuros desastres. La acción integrada combina el desarrollo sostenible con la mitigación y la adaptación a los efectos del cambio climático. Asimismo, la Gestión del Riesgo de Desastres sirve para reducir el impacto de los desastres en el desarrollo sostenible. CCOAIB, en Ruanda, destaca cómo dicha integración es esencial en la práctica: ‘No podemos decir que la asociación CCOAIB no se ocupa de los desastres. De hecho, trabajamos en todas estas áreas, especialmente en la agricultura, y no podemos hacerlo sin abordar la erosión de las grandes lluvias, la sequía y otros desastres que obstaculizan el desarrollo’.
La responsabilidad de asegurar una recuperación sostenible recae en gran medida en las OSC nacionales y locales, ya que la respuesta humanitaria de los organismos internacionales suele ser a corto plazo. Un estudio de los resultados de cinco desastres intensivos diferentes mostró que los organismos internacionales solían marcharse a los pocos meses de producirse el desastre y que en todos esos casos era necesario invertir más en el desarrollo de la capacidad de los organismos locales, que están presentes a largo plazo.1
La experiencia de las OSC durante la fase inicial de respuesta a la pandemia del Coronavirus (marzo a junio de 2020) muestra que la crisis da lugar a un cambio repentino en la respuesta humanitaria, la distribución de equipo de salud, alimentos, etc. También promueve que las poblaciones afectadas se vuelvan más dependientes. Las OSC consideran que es importante pensar críticamente en cómo reiniciar los programas de desarrollo sostenible y ayudar a las comunidades a pasar de la dependencia a la participación activa y la autosuficiencia.2 En la práctica, esto significa que, junto con la reconstrucción inmediata, el desarrollo de medios de vida sostenibles es esencial para la recuperación a largo plazo.
En Alepo, Siria, el proyecto Tamkeen vinculó la respuesta con el desarrollo en una zona de guerra. En reconocimiento de que la respuesta humanitaria por sí sola no era suficiente, el proyecto trabajó con la población y las organizaciones locales en el establecimiento de centros de enseñanza y formación, en la rehabilitación de empresas, la reparación de la infraestructura local y el desarrollo agrícola. Este ‘nexo humanitario-desarrollo’ creó medios de vida sostenibles y restableció los servicios vitales.3
Estos ejemplos resaltan la necesidad de adoptar un enfoque de desarrollo incluso cuando se enfrenta un desastre intensivo.
Integración de la gestión del riesgo de desastres con el desarrollo sostenible y la adaptación al cambio climático: Acciones
- Promover la acción integrada forjando vínculos entre organizaciones centradas en la gestión del riesgo de desastres, la adaptación al cambio climático y el desarrollo sostenible.
- Fortalecer la capacidad de las organizaciones miembro para apoyar tanto el desarrollo de medios de vida, así como la reconstrucción.
- Integrar el desarrollo sostenible en la respuesta a las crisis para apoyar una reconstrucción que sea mejor a la anterior.
Véase los Estudios de Caso 1, Estudio de Caso 2 y Estudio de Caso 4 para ejemplos de integración de la gestión del riesgo de desastres con el desarrollo sostenible y la adaptación al cambio climático.
Estudio de caso 1 – Después de la guerra: Fortalecimiento de la sociedad civil para responder a los desastres en Colombia Estudio de caso 2 – Bangladesh: Respuesta a los desastres cotidianos Estudio de caso 4 – La sociedad civil de Malí en la línea de fuego: las consecuencias del conflicto1 START Network (2013). Missed Opportunities: The case for strengthening national and local partnership-based humanitarian responses (2013, Noviembre 3) (Consultado el 20/09/18).
START Network (2014) Missed Again: Making Space for Partnership in the Typhoon Haiyan Response. (Consultado el 20/09/18).
2 Comunicaciones personales con líderes de OSC del 22 al 26 de junio de 2020.
3 Dadu-Brown, S, Dadu, A and Zaid, M (2017). Exploring the nexus between humanitarian and development goals in Aleppo.Documento de trabajo de IIED (Consultado el 14/08/18).